Plantar lechugas para uso propio
La lechuga es una hortaliza fácil de cultivar en casa, se aclimata a muchos espacios y contenedores. Contiene vitaminas (A, B, C Y E), es baja en carbohidratos, contiene antioxidantes y muchas más proteínas saludables.
Para aquellas personas que comienzan a cultivar un huerto, el cultivo de la lechuga es el más recomendado para ser realizado el primero, quizás por ser uno de los más rápidos en cosechar y así convertirse en la mejor forma de ver unos resultados bastante pronto. Además que tiene menor posibilidad de contener plagas; todo esto puede llevar a que aquellas personas que lo prueban quieran seguir adentrándose en el mundo del cultivo.
Existen cientos de variedades de la lechuga, desde cambios en su forma, color, tamaño y hasta sabor. Algunos ejemplos de estas variedades son los siguientes:
Lollo Rossa: su textura y sabor son suaves, tiene un color verde con orillas rojizas. Para condiciones en las que la luz no es total sabe adaptarse de buena forma.
Vulcan: tiene un color rojo pero con una base verde, su sabor es suave.
Cherokee: su color es rojo también pero oscuro, muy resistente al calor y es una variedad que proviene de Roma.
La lechuga es una de las hortalizas más fáciles de cultivas en casa porque se adapta sin ningún problema a diferentes sitios y climas, para su crecimiento es recomendado el sol completo pero también crecen bien a medio sol y sobre todo un suelo rico en nutrientes. Hay dos fechas para los semilleros, estas son desde Febrero a Mayo y luego otra de Agosto a Octubre, pasados las grandes olas tanto de calor como de frío.
Sus semillas son alargadas (0.5mm) y pueden ser tanto de un marrón café claro como oscuro. Se encuentran varias maneras de cultivar nuestras propias lechugas en casa, con la siembra directa o de trasplante.
La siembra directa utiliza camas de cultivo como por ejemplo cajas con una profundidad de 30cm. Un buen volumen de materia orgánica y un drenaje eficaz es necesario para la mezcla del suelo, nivelarlo también es muy importante para la hora de realizar cortes en la caja para colocar la semilla de la lechuga con una separación entre 1-2cm y después se cubren los cortes con el suelo que ha quedado a los lados de las semillas. Es muy importante finalizar regando la caja.
La siembra de trasplante necesita un semillero con una buena mezcla de suelo lleno de materia orgánica. Realizar aberturas de 1cm de hondo y colocar ahí la semilla. Finalmente es importante cubrir con mezcla de suelo y regar el semillero.
A la hora de regar el semillero se recomienda utilizar humus de lombriz líquido mezclado con agua, para que así las plantas puedan crecer con fuerza, además el semillero necesita estar colocado de forma que se le proporcione luz del sol directa para poder ahilar sin problema. Si el clima decide bajar su temperatura y las noches se vuelven más o menos frías se recomienda utilizar un invernadero casero para semilleros. Revisar las plantaciones mínimo una vez por semana también es imprescindible, a la vez que tener mucho cuidado con los hongos en los semilleros, porque pueden matar a las plantas.

Hecho esto en más o menos unos 5 días veréis que vuestros resultados son muy buenos y tendréis vuestras propias plantas de lechuga.
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